¿Qué es realmente la hipnosis?

¿Qué es realmente la hipnosis?
Oct

15

2014

¿Qué es realmente la hipnosis?

La hipnosis es un fenómeno natural, que al igual que muchos otros, como la lluvia o los cometas, ha sido tradicionalmente explicado a mediante interpretaciones sobrenaturales.

Hoy en día la ciencia nos da una nueva luz con la cual entender verdaderamente el fenómeno hipnótico y esclarecer cuales de las antiguas creencias son válidas y cuales no.

La hipnosis en la historia

Así como en épocas pasadas se creía que los rayos y los truenos del cielo eran provocados por la ira del dios correspondiente, también se ha creído hasta hace poco que la hipnosis era un estado de sometimiento de una mente vulgar y corriente ante el poder sobrenatural de un mago. En los teatros de magia podía verse  a los voluntarios sobre el escenario cumpliendo las “órdenes” del mago, como por ejemplo quedarse rígidos como tablas, regresar a la edad mental de 5 años o emborracharse bebiendo agua.

La primera creencia universalmente extendida sobre la hipnosis es que el sujeto hipnotizado queda despojado de voluntad propia y se convierte en la marioneta del hipnotizador. Otra creencia es que el sujeto hipnotizado se queda profundamente dormido o en estado inconsciente. Estas y otras creencias han quedado ya descartadas por la ciencia, aunque es cierto que en espectáculos tradicionales de hipnosis, es normal que usen esas creencias para establecer una ilusión de sometimiento mental, que en realidad no es tal.

La hipnosis como hecho cotidiano 

En nuestra época, la hipnosis ha dejado de ser un misterio sobrenatural, para pasar a ser entendido como un fenómeno psicológico que se estudia en laboratorios. Gracias a la mirada científica, ahora sabemos que la hipnosis es un fenómeno corriente y cotidiano, y que todos nosotros y nuestros familiares y amigos entramos en estado hipnótico varias veces al día de forma autónoma y espontánea sin darnos cuenta.

La hipnosis no es algo que experimentas una vez en la vida porque vayas a una clínica de hipnosis, sino que es un fenómeno cotidiano que tú mismo/a produces sin darte cuenta, y que llevas haciendo desde que naciste, todos los días.  Robert Fisher lo explica así: “Es un estado mental en el que la gente entra y sale con frecuencia sin necesidad de ser hipnotizado por un tercero. Es como ir al cine y olvidarse del ruido de las palomitas y del aire acondicionado, y dejar de oír la conversación de los que están al lado, porque la atención se enfoca en la película y el resto del mundo deja de existir.”

Esto ocurre cuando nos sumergimos en la lectura de un libro que nos gusta, o cuando escuchamos a alguien que tiene una forma de hablar hipnótica, de forma que nuestra atención se concentra en algo concreto y se podría decir que nuestros sentidos se desconectan de lo que pase a nuestro alrededor. También ocurre cuando estamos realizando una tarea cotidiana como caminar al supermercado y de repente nos damos cuenta de que ya estamos en el supermercado y no recordamos haber hecho el camino. Milton Erickson estableció que un ser humano entra en estado hipnótico espontáneo una vez cada 90 minutos como media.

La sugestión en la hipnosis

En algún momento del pasado alguien se dio cuenta de que en ese estado, inducido o no por un tercero, la persona se encuentra en un estado altamente sugestionable, como si sus barreras conscientes se hubieran abierto. De ahí que un sujeto hipnotizado asuma fácilmente una serie de directrices más o menos sorprendentes. Pero no nos engañemos, la mente consciente sigue ahí vigilando, aunque sea en un plano secundario, de modo que solo se seguirán las órdenes del hipnotizador mientras sean inofensivas para el sujeto y para su sistema de valores. Por eso, en última instancia es el sujeto hipnotizado el que tiene la última palabra, y es el que escoge qué órdenes cumplir y cuales no.

Debido a que en los espectáculos se dan órdenes divertidas e inofensivas, el sujeto las cumple, teniendo él mismo la sensación de que no puede resistirse, y dando así la ilusión de estar sometido a la voluntad del hipnotizador. Si el hipnotizador le ordenara suicidarse, el sujeto saldría del estado hipnótico, y desde luego no cumpliría la orden.

¿Pero por qué nuestro cerebro produce ese estado que llamamos hipnótico? Porque el cerebro necesita liberarse de carga, y el estado hipnótico supone un descanso intermitente y necesario en nuestras funciones cerebrales. De hecho, es muy habitual que cuando una persona sale de un estado hipnótico profundo, del tipo que se experimenta en un espectáculo o en una clínica, asegure sentirse especialmente descansado y relajado.

La hipnosis es, por lo tanto, algo cotidiano y constante en nuestras vidas, un fenómeno natural y necesario, sin el cual no podríamos vivir, un estado mental con gran potencial del que aún no hemos terminado de sacar todo el provecho, y del que aún queda mucho por descubrir.

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Centro de Hipnosis Clínica en Granada especializado en tratamientos mediante hipnosis para dejar de fumar, adelgazar, salir de la depresión, alergias, etc...
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